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Mecánica

Revisar un diésel de segunda mano: FAP/DPF, EGR, turbo, inyectores y volante bimasa

Los diésel modernos concentran averías caras en el filtro de partículas, la EGR, el turbo, los inyectores y el volante bimasa. Así se revisan antes de comprar uno usado.

Un diésel bien cuidado puede hacer muchísimos kilómetros sin problemas. Pero los motores diésel modernos llevan sistemas anticontaminación y componentes que, cuando fallan, suponen reparaciones caras. Por eso revisar un diésel de segunda mano exige mirar más allá del aceite y los neumáticos.

En esta guía repasamos los cinco puntos que más conviene comprobar: filtro de partículas, válvula EGR, turbo, inyectores y volante bimasa. También te contamos cómo plantear la prueba dinámica para que salgan a la luz los problemas.

Antes de revisar: ¿te encaja un diésel?

La primera pregunta no es sobre el coche, sino sobre ti. Los diésel actuales funcionan mejor cuando hacen recorridos a ritmo sostenido, porque así el filtro de partículas se limpia solo y el motor trabaja a su temperatura.

Si vas a hacer a menudo trayectos por la A-67 entre Santander y Torrelavega o por la A-8, un diésel tiene sentido. Si la mayoría de tus desplazamientos son de pocos minutos por ciudad, es más probable que acabes teniendo problemas de FAP y EGR, compres el coche que compres.

Y lo mismo aplica al coche que te interesa: pregunta al vendedor qué uso ha tenido. Un diésel que ha vivido de trayectos cortos merece una revisión más cuidadosa.

Filtro de partículas (FAP o DPF)

El filtro de partículas retiene el hollín de los gases de escape. Para no saturarse, periódicamente lo quema en un proceso llamado regeneración, que necesita temperatura alta y sostenida. Si el coche no llega a completar regeneraciones, el filtro se va colmatando.

Qué revisar en el FAP

  • Testigo de filtro de partículas o de avería motor encendido.
  • Pérdida de potencia o entrada en modo de emergencia durante la prueba.
  • Electroventilador funcionando y ralentí algo elevado justo después de parar, señal de que puede estar regenerando.
  • Olor intenso a quemado en el escape tras un trayecto corto.
  • Con diagnosis: carga de hollín, presión diferencial del filtro y distancia desde la última regeneración, según lo que permita cada modelo.
  • En algunos modelos, el filtro necesita un aditivo con su propio depósito, que también hay que comprobar.

Si sospechas que el filtro de partículas ha sido vaciado o anulado, tenlo muy en cuenta. No es una reparación: altera el sistema anticontaminación con el que se homologó el coche y puede darte problemas en la ITV.

Válvula EGR

La válvula EGR devuelve parte de los gases de escape a la admisión para reducir emisiones. Con el tiempo acumula carbonilla y puede quedarse agarrotada, abierta o cerrada. Muchos modelos llevan además un enfriador de EGR que usa el circuito de refrigeración.

Señales de una EGR con problemas:

  • Tirones o falta de respuesta al acelerar desde bajas vueltas.
  • Humo negro al acelerar.
  • Ralentí irregular o calado del motor.
  • Averías registradas relacionadas con la EGR o el caudal de aire.
  • Pérdida de refrigerante sin fugas visibles, que en algunos casos puede venir del enfriador de EGR.

Turbo

El turbo gira a muchísimas revoluciones y depende de una buena lubricación. Cambios de aceite descuidados o apagar el motor en caliente tras un esfuerzo prolongado le pasan factura.

  • Humo azulado en el escape puede indicar que el turbo está quemando aceite, aunque no es la única causa posible.
  • Silbidos fuertes o ruidos metálicos al acelerar, distintos del sonido normal del turbo.
  • Aceite en los manguitos de admisión o del intercooler, visible sin desmontar nada en algunas conexiones.
  • Entrega de potencia irregular o falta de empuje en la prueba dinámica.
  • Averías de presión de sobrealimentación registradas en la centralita.

Inyectores y volante bimasa

Inyectores

Unos inyectores en mal estado pueden provocar arranques difíciles en frío, ralentí inestable, humo, golpeteo del motor y aumento del consumo. Con diagnosis se pueden consultar, según el sistema, los valores de corrección de caudal de cada inyector: si alguno se aleja mucho del resto, merece atención.

Volante bimasa

El volante bimasa amortigua las vibraciones del motor antes de llegar a la caja de cambios. Cuando se desgasta, se nota en forma de vibraciones o golpeteo al ralentí que cambian al pisar el embrague, sacudidas al arrancar o apagar el motor y vibraciones al acelerar a pocas revoluciones en marchas largas. Su sustitución suele hacerse junto con el embrague.

ComponenteSíntomas habitualesCómo se comprueba
FAP / DPFTestigo, pérdida de potencia, regeneraciones frecuentesDiagnosis de carga de hollín y presión diferencial, prueba dinámica
EGRTirones, humo negro, ralentí irregularLectura de averías y parámetros, prueba a bajas vueltas
TurboHumo azul, silbidos, falta de empujeInspección visual de manguitos, prueba dinámica, averías de sobrealimentación
InyectoresArranque difícil, humo, golpeteoArranque en frío y correcciones de caudal por diagnosis
Volante bimasaVibraciones y golpeteo al ralentí o a bajas vueltasEscucha al ralentí, arranque, parada y aceleración en marcha larga

La prueba dinámica de un diésel, paso a paso

  1. Arranque en frío: pide que el motor no se haya arrancado antes de tu visita. Observa humo y escucha ruidos.
  2. Ralentí: con el motor al ralentí, comprueba que no vibra en exceso y que no hay golpeteos.
  3. Aceleración progresiva: en tercera o cuarta, acelera desde pocas vueltas. Debe empujar sin tirones ni vibraciones.
  4. Tramo sostenido: si puedes, circula unos minutos a velocidad constante y fíjate en la temperatura del motor.
  5. Después de la prueba: revisa fugas, escucha el electroventilador y vuelve a leer las averías.

Muchos diésel recientes usan AdBlue para reducir emisiones. Si el coche lo lleva, comprueba que no hay testigos ni avisos relacionados con ese sistema.

Si el coche está en una zona de costa o ha hecho mucha montaña, completa esta revisión con los puntos de nuestra guía sobre qué revisar en un coche de segunda mano en Cantabria.

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Equipo técnico de AutoCheck Cantabria

Revisamos coches de segunda mano a domicilio en toda Cantabria antes de que los compres. Escribimos sobre lo que vemos cada semana en nuestras revisiones.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

¿Es mala idea comprar un diésel si solo hago trayectos cortos?

Suele ser mala combinación. Los diésel modernos necesitan recorridos a ritmo sostenido para que el filtro de partículas se regenere y el motor alcance su temperatura. Con trayectos cortos habituales aumentan las probabilidades de colmatar el FAP y ensuciar la EGR. Si haces pocos kilómetros y casi siempre en ciudad, valora otro tipo de motor.

¿Cómo saber si el turbo de un coche usado está mal?

Fíjate en humo azulado en el escape, silbidos fuertes o ruidos metálicos al acelerar, falta de empuje y restos de aceite en los manguitos de admisión o del intercooler. Una diagnosis puede mostrar averías de presión de sobrealimentación. Ninguna señal es concluyente por sí sola, así que conviene valorarlas en conjunto durante la prueba dinámica.

¿Qué síntomas da un volante bimasa en mal estado?

Los más habituales son vibraciones o golpeteo al ralentí que cambian al pisar el embrague, sacudidas al arrancar o apagar el motor y vibraciones al acelerar a pocas revoluciones en marchas largas. Como su sustitución suele hacerse junto con el embrague, es un punto que conviene comprobar bien antes de comprar un diésel.

¿Cómo saber si la válvula EGR de un diésel está sucia?

Una EGR con carbonilla suele provocar tirones o falta de respuesta a bajas vueltas, humo negro al acelerar, ralentí irregular y, a veces, testigo de avería motor. La diagnosis electrónica ayuda a confirmarlo con códigos de avería y parámetros de funcionamiento. En algunos motores, una pérdida de refrigerante sin fugas visibles puede apuntar al enfriador de EGR.

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